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15 de agosto de 2015

RESEÑA - ADELGÁZAME, MIÉNTEME, de Juan Revenga


Adelgázame, miénteme.  Toda la verdad sobre la historia de la obesidad y la industria del adelgazamiento.
(Adelgázame, miénteme.  Toda la verdad sobre la historia de la obesidad y la industria del adelgazamiento, 2014)
Juan Revenga

Editorial Grupo Z
Colección No Ficción
© Juan Revenga, 2015
© Ediciones B, S.A., 2015
1ª Edición: Marzo 2015
ISBN: 9788466656351
Tapa blanda
Género principal: Ensayo

Etiquetas- tags: literatura española, salud pública, alimentación, nutrición y dietética, dietas milagro, adelgazar, obesidad, amimefuncionismo,  farmacéuticas, operación bikini, efecto placebo, fármacos, salud, belleza, productos adelgazantes.

Páginas: 200

 
ARGUMENTO 

La dieta de la alcachofa, la Dukan o la del pomelo, del té verde o rojo; productos y píldoras quemagrasas, refrescos Light y un suma y sigue de propuestas tan amplias en número como personas sucumben a ellas cada año, cuando comienza a apretar el calor y aparece en nuestras mentes el  síndrome vulgarmente conocido como operación bikini. 

Desde las dietas milagro, pasando por la creciente aparición en el mercado de pastillas y todo tipo de tabletas que se asemejan a medicamentos, hasta cursos de meditación intensiva que nos dicen lo que queremos oir: abracadabra, te convertirás en diez días en lo que no has podido convertirte en los once meses anteriores.

Basándose en eslogans pegadizos, en imágenes de cuerpos esculturales y en crear ese deseo de volver a los veinte años, el comercio de la salud y la alimentación genera unas ganancias que en ningún caso van de la mano con unos resultados satisfactorios.  Las virtudes que ofrecen, nos advierte Juan Revenga, no son veraces ni consistentes.


OPINIÓN  

Seguro que más de uno ha vuelto a caer.  Se acerca el buen tiempo y es inevitable que algunos corran a la farmacia para abastecerse con cualquiera de las ofertas que los nuevos productos ofrecen esta temporada.

Tras frases engañosas, batas blancas que imponen cierta autoridad y compuestos de nombres pseudocientíficos se ocultan en realidad datos que nada tienen que ver con la ciencia y que tampoco se sustentan de pruebas experimentales con un mínimo de fiabilidad; así nos venden año tras año la conocida operación bikini.

Milagros envueltos en aromas a cafeína, a hierbas del campo o simplemente cremas, geles, comprimidos que aseguran nos devolverán la silueta que luce la joven de la foto o del anuncio televisado.

Sea como sea, nos enrolamos en un sinfín de promesas que cada año encarecen y merman nuestra economía sin que a cambio nos aporten ni un mínimo de satisfacción: cavitación, baños de algas o de barros, lluvias adelgazantes y masajes.  Qué despilfarro y qué ganas de perder tiempo, dinero y moral, cuando no la salud, en el empeño.

¿Por qué tendemos a querer creer aquello que finalmente comprobamos no nos resulta eficaz?  ¿Cuántos millones de euros destinamos, sobre todo las mujeres, aunque cada vez se suman más hombres enganchados en este torbellino del culto al cuerpo, en productos que solo reducen el nivel de nuestra economía, y ni tan solo dos centímetros de nuestro perímetro físico?

¿Hasta qué punto está relacionada la obesidad y los trastornos derivados con una problemática mucho más profunda y emocional de lo que queremos admitir?

El autor ha analizado no solo el modo en que nos quieren vender humo todas esas compañías y parafarmacias del engaño más primitivo, que se basa en la credulidad y el desconocimiento del usuario, sino que nos invita a reflexionar con las cartas encima de la mesa, una vez expuesta toda la información de la que se sirve para desgranar una a una las falacias de ese amplio mercado:  ¿no será más constructivo darle la vuelta al enunciado, y prever el consumo de calorías en función de lo que gastamos? ¿qué métodos publicitarios y de mercado están utilizando para llegar a las carencias que manejamos en nuestro subconsciente, que necesita escuchar lo que precisamente nos dicen?

La verdadera operación bikini se convierte así en un problema que corre parejo a la sociedad de consumo y son por tanto los consumidores quienes deben replantearse sus propias actitudes respecto a la comida, la salud y forma de vida.

En resumen viene a decir aquello de sigan una dieta durante dos semanas, y lo único que perderán son quince días.

 

 

Por Saray Schaetzler