27 de abril de 2020

RESEÑA: ADIÓS, MR.TRUMP (2017)


Adiós, MisterTrump, 2017

Alberto Vázquez-Figueroa

La esfera de los libros
Colección novela

ISBN: 9788491641285
Novela, ficción, terrorismo, casas de apuestas, agencia tributaria, blanqueo dinero, prostitución, espaldas mojadas, empresarios, globalización, medios de comunicación, inmigración, mafias, extorsión, obras de ingeniería, juego, poder, emigración, política, Trump, Putin, congresistas, senadores, mejicanos, literatura española
Páginas: 280


La mejor manera para blanquear dinero que se le ocurre a un grupo de narcotraficantes consiste en construir un canal que una Pacífico y Atlántico, cuestionando así la utilidad del antiguo canal de Panamá y apostando una fortuna inmensa a favor de su levantamiento, en un tiempo récord de tan solo cinco años.  Sobre este proyecto se vuelcan los  intereses más dispares -pero no contradictorios entre sí- al revertir el dinero que genera el tráfico de drogas en un plan que pone en jaque los intereses de gobiernos y empresarios del panorama internacional.  Una historia que bien podría estar sucediendo, como atestigua el título y que descubre una original panorámica que podría significar una nueva oportunidad para los miles de emigrantes a los que se les negará la entrada en los Estados Unidos bajo el mandado de Trump. 


OPINIÓN 
Lo verosímil de las historias de este autor siempre queda bajo sospecha, y de ahí que sigamos pegados a la lectura de estas diatribas que nos hacen pensar y digerir lo que nos narra como si fuera real.  Pocos saben jugar con la historia real y la imaginaria y hacerla creíble, tanto como para pensar que la realidad pudiera ser una prolongación de sus páginas, y no al contrario.  Eso es lo que atrae una y otra vez a leer las tramas de Vázquez-Figueroa, que abren interrogantes y cuestionan el panorama que se expande ante nuestros ojos desinformados, la mayor parte de las veces.
Lo que nos aclaran desde diarios, emisoras de radio o periodismo digital no es suficiente para descifrar lo que oculta la realidad bajo esas montañas de información, a menudo sin contrastar y más interesada en cuestiones baladíes que en mostrar la verdad.
La trama está enraizada en un punto común que se le ofrece al lector como punto de partida, al tiempo que es testigo del subsuelo y los subterfugios de ese entramado, y supongo que eso predispone a  cualquier ciudadano de a pie para sentirse durante una tarde como alguien importante que conoce esos enredos y tejemanejes como si formara parte de la acción, ya solo por el hecho de estar ahí.
Narcotraficantes relacionados con el poder político, económico y social que, unidos por intereses inmorales pudieran estar a punto de revertir la situación de aquellos emigrantes que ante la amenaza de un muro –pagado por ellos- se encuentran en un callejón sin salida.
La pobreza se provoca en el primer mundo, y los Estados Unidos y su actual presidente prefieren deshacerse de ella antes que sentirse responsables de un numeroso grupo de la población que se encuentra desplazada a falta de recursos y de un porvenir favorable.
No contento con amenazar la estancia de ciudadanos en el pais, Trump ofrece a los intransigentes un falso ideal de limpieza étnica, que en la novela tendrá un efecto boomerang, haciéndole ver que esa mano de obra que está expulsando y a quien niega la entrada es un valor para quien sabe utilizar sus recursos con una visión más amplia.
Sería algo así como si no puedo llegar al trabajo que me ofrece un pais desarrollado y lleno de oportunidades, con la apertura de esta vía comercial el trabajo se revertirá a mi lugar de origen y me asegurará un futuro, mejor aún, sin moverme de casa. En estos términos, decirle adiós a Trump es despedirse sin lamentaciones de la xenofobia de ese presidente, lo que llevaría a cuestionar su mandato.

Como siempre encontramos varias subtramas, cruces de historias y personajes, unas cucharadas de romanticismo y mujeres que ironizan sobre la vida tratando de ocultar su dolor.  Mujeres despechadas que prefieren descargar las emociones negativas proyectando un futuro y viviendo el presente.  No es que me provoque simpatía su situación, porque en ocasiones se corre el peligro de creer que terminar viviendo en el mundo de la prostitución de lujo les da algún alcance más allá del propio interés de los hombres que las rodean.  No me agrada esta sofisticada manera de tratar a las protagonistas femeninas al estilo “Pretty Woman”, una fantasía a la que no aspira ninguna mujer.
Por lo demás, encontramos referencias verídicas de incidentes y otras que son inventadas, aunque si nuestro anhelo aventurero nos lo solicita siempre podemos quedarnos con la versión del subtítulo, ¿quién sabe si todo lo narrado no está ocurriendo en realidad?

12 de diciembre de 2018

RESEÑA - VIOLADAS O MUERTAS, de Isabel Valdés (2018)

Violadas o muertas. Un alegato contra todas “las manadas” (y sus cómplices)
(Violadas o muertas. Un alegato contra todas “las manadas” -y sus cómplices-, 2018)
Isabel Valdés


Ediciones Península
Colección Península Breve
© Isabel Valdés Aragonés, 2018
© Grup editorial 62, S.L.U., 2018
© 2018, Prólogo de Cristina Almeida
© 2018, “Hay que hacer algo”, de Manuela Carmena
1ª Edición: Junio 2018
ISBN: 9788499427256
Tapa blanda bolsillo
Ensayo, no ficción, relato, jueces, justicia, machismo, feminismo, violencia, abuso sexual, violaciones, asesinatos, derechos humanos, policía, acusados, feminicidios, poder, movilizaciones, sociedad, manifestaciones, hegemonía masculina, procesos judiciales, víctimas, fiestas, San Fermín, La Manada, redes sociales, mensajería instantánea, traumas, estrés postraumático, literatura española
Páginas: 208


ARGUMENTO
Era necesaria una obra como esta para aclarar el trasfondo de las circunstancias de la violación salvaje de una muchacha en Pamplona en julio de 2016 a manos del grupo de jóvenes que se autodenominaban La Manada.
El sesgo de noticias que nos llegan a diario carece de la amplia información con la que se ha trabajo en esta investigación, no dejando lugar a los reproches que suelen utilizar algunas personas, que se niegan a permitir que las mujeres sean dueñas de utilizar el espacio público en las mismas condiciones que los hombres.
Las manifestaciones que vinieron a continuación del fallo legal -en el que los jueves no vieron una violación sino un simple abuso sexual- nos hace creer que cada vez son más los y las partidarias de asumir y tomar el control de estas decisiones arbitrarias impregnadas con tintes del mismo machismo que se intenta desmantelar.


OPINIÓN
Los hechos sucedidos en Pamplona tras la violación de la joven a manos de un grupo de cinco hombres han variado el significado de la palabra manada, ligándolo en nuestro imaginario para mucho tiempo a la violación a la que esta muchacha fue sometida, en inferioridad de condiciones, ante un grupo depravado y que con determinación grupal se jactaba de su poder ante mujeres a las que tras atraer con sus argucias, entre las que probablemente se incluyan la apariencia física o la confianza que pudiera sostener que uno de ellos perteneciera a un cuerpo de seguridad del estado, abusaban de ellas o la violaban.
Sea como fuera, a medida que avanza el tiempo y que los juicios se retransmiten y van saliendo a la luz las tácticas y maneras de las que estos cinco violadores se servían, no podemos por menos que echarnos las manos a la cabeza al conocer el retracto de uno de los jueces a la hora de definir y rebajar a un abuso lo que significa para una mujer ser forzada en las condiciones que conocemos: al amparo de la noche, en un recodo de un portal,  abandonándola tras utilizar su cuerpo como un contenedor para satisfacer sus instintos sexuales, dando muestras de su “hazaña” en videos y mensajes que más tarde se dedicaron a compartir en las redes, perpetuando lo que parece no era algo inusual en su cotidianeidad.
Como ella, habían acudido a las fiestas de esta ciudad, pero el objetivo distaba bastante de ser el mero disfrute de un evento anual al que acudir con amigos, como hizo ella, sino que en la mente de estos individuos estas celebraciones parece que íban unidas a un componente sexual, en el que se incluía el sometimiento de mujeres a su antojo, de las que abusaban o que llegaban a violar por pura diversión, como muestra de su supremacía.
Todos a una, en un acto depravado de camaradería sacada de un fascículo de terror, en una repugnante manera de divertirse, parece que siempre a costa de mujeres a las que probablemente drogaban si tenían ocasión para que no pudieran recordar lo sucedido.
Hace también la obra memoria a la figura de la joven Nagore Laffage, , que fue asesinada unos años antes en esa misma ciudad y fiestas, tras ser violada y torturada, cuyo asesino ejerce hoy su profesión con libertad absoluta.
Así y todo, la justicia parece ser laxa en este sentido, y las violaciones no son aún tomadas en cuenta como un hecho que representa el poder que ejercen muchos hombres hacia las mujeres, que está minando la paciencia de todas ellas en conjunto, al tener que demostrar el daño que producen estas heridas, mayoritariamente emocionales, y es la población que no entiende por qué si se producen estos abusos hacia las mujeres nadie termina por señalar a un colectivo de hombres que se siente protegido ante lo poco que han de pagar por someter a una mujer a su antojo.
No han servido las quejas populares, de hecho se han banalizado y aún criminalizado. Me preocuparía si nadie hubiera salido a manifestarse, y si poco tengo de lo que alegrarme en lo que a justicia –en particular- y sistema social –en general- se refiere, ver a cientos de personas cortando las calles en las grandes ciudades de este pais fue un indicativo de que somos ya muchos los que nos negamos a seguir sometidos a este sistema patriarcal que anula la libre decisión de las mujeres de formar parte del mismo espacio público y en las mismas condiciones que los hombres. Porque como no se cansan de repetir las asociaciones de mujeres: nos queremos libres, nos queremos vivas, y queremos disfrutar de salir y tomar una copa, y de no estar mirando de reojo a ver quien nos sigue cuando caminamos solas por la noche.
Quisiera estar hablando de este hecho concreto como algo perteneciente al pasado y olvidado, finiquitado, pero todos sabemos que es algo habitual y que cada vez más salen a la luz otras manadas que violan, abusan y acosan a mujeres en todo el pais.  No depende de las leyes, ni de los jueces en particular, sino de la educación que están recibiendo los y las jóvenes, que les indica que si eres mujer debes reprimirte de salir, de beber, de divertirte, porque los chicos malos no se lo pensarán dos veces, ya que creen estar cubiertos por una cúpula irrompible que les exime de respetar a las mujeres, tan acostumbrados están a vernos como meros objetos de uso y disfrute.
Es por tanto una obra que muestra unos incidentes abominables, para invitarnos a la reflexión.  No son hechos aislados, cada cinco horas una mujer es violada en este pais (muchas no se atreven a denunciarlo), y no podemos echarle la culpa de todo a los jueces –en particular a los que legislan con visión de género, que haberlos, haylos-, si bien en este caso la mayoría de la población no está conforme con la falta de empatía en general hacia la víctima, sino a todos y todas las que miran hacia otro lado y descubren tarde que, en la práctica, sus derechos no tiene nada que ver con los que están escritos en las leyes cuando se trata de ejercerlos.
Es un libro de pequeñas dimensiones que puede llevarse en el bolsillo de un pantalón sin dificultad, con un contenido que de no ser real podría cubrir un tomo de ficción novelesca.
Empieza a no gustarme el asunto, porque la indefensión que sufren las mujeres parece que no es del interés ni asunto de nadie más que de las propias víctimas, éstas, que sufren una segunda ronda de victimización cuando se valora por parte de jueces si se negaron o se rebelaron ante la violación del modo que está escrito en sus manuales de cabecera –aunque esté en inferioridad de condiciones, tanto físicas como biológicas-, qué estilo de ropa llevaba o las horas que eran –para el deleite de los que opinan sobre la decisión de una mujer de salir o no, con quien hacerlo o por dónde.
Parece que estos sentenciadores, togados y periodistas de sillón no quieren ver que las violaciones no entienden de clase, ni de ropa –violan a mujeres con falda, con pantalón, con burka o en chándal-, ni de horarios.  La calle y las condiciones las ponen hasta ahora los violadores, y no las víctimas, y tendremos que seguir señalándoles a ellos porque son los que abusan.  Ni los mismos violadores se reconocen como tales –en la narración uno de ellos se lamenta porque a una novia suya la violaron y él se cree que está por encima de esa acusación-, porque tienen asumido que una mujer disfrutará con su presencia, con su abuso, porque tienen normalizado el concepto de mujer-objeto.
El libro tiene un formato ideal para ir pasando de mano en mano, llevarlo encima y/o recordar que somos parte de la solución, ya sea uniéndonos a las manifestaciones contra las tropelías de los magistrados, ya denunciando estos hechos ya mentalizando a los hombres de que el espacio es para compartirlo con las mujeres, sin más condiciones. No hay que esforzarse en dar más explicaciones, a buen entendedor,…

Makechu
ver publicación en Anika entre libros

24 de marzo de 2018

RESEÑAS- EL ÚLTIMO ACTO, de Mari Jungstedt (2012)

http://www.anikaentrelibros.com/el-ultimo-acto
El último acto
(Den Sista Akten, 2012)
Mari Jungstedt
Ediciones Maeva
Colección Noir
© Mari Jungstedt, 2012
© Maeva ediciones, 2017
1ª Edición: Año 2017
ISBN: 9788416690657
Páginas: 304

Novela, novela negra, ficción, policías, investigación, agentes de homicidios, comisarías, crímenes, asesinatos, relaciones, periodismo, familia, matrimonio, infidelidad, infancia, teatro, actores, celos, enfermedad mental, amor, flirteo, atracción, arrecifes, accidentes, mudanzas, monotonía, literatura nórdica

La moderadora de televisión Erika Halm es advertida de no muy buenas maneras por un conocido partido racista.  La desazón creada por el ataque xenófobo sufrido a raiz de un debate público será el punto de partida para la investigación posterior. Su desaparición inesperada, no obstante, crea el desconcierto entre sus compañeros de profesión, y las primeras sospechas recaen sobre la figura de un joven con el que ha sido vista minutos antes de ser asesinada en la habitación de su hotel.
Resulta un poco antipático reconocer que somos adictos a  especular con las calamidades ajenas, pero cuando el proceso transcurre en una novela podemos pasarlo por alto escudados en que nadie resulta dañado, al menos en la práctica.  Pero nos atrae, mal que nos pese.  Ya en las entregas anteriores la autora proyectaba el malestar de la pareja protagonista, el comisario Anders Knutas y su adorable esposa Line, para no dejar dudas en este fascículo sobre la inminente separación del matrimonio, tras una estancia de ella en Estocolmo, alejada de la vida familiar.  Los lectores tenían ganas de ver en qué terminaba el coqueteo entre los compañeros de trabajo y la autora no ha querido alargar más la situación, aunque no deberían animarse los que esperen encuentros tórridos porque el resultado se ha quedado en una breve y abrupta declaración de intenciones entre Knutas y Karin.  Se veía venir, pero parece que mantendrá la incertidumbre hasta un próximo capítulo.
Otras serie de cambios influyen en la decisión del periodista de televisión Johan Berg y de Emma Winarve para reunir a sus dos hijos pequeños y a los dos mayores, fruto del matrimonio anterior de Emma, y poner rumbo a la península. Las mudanzas aparecen por el horizonte y alimenta los interrogantes que provocan la consabida curiosidad de saber cómo resultará la experiencia.
La subtrama se centra en la figura de una antigua mujer perseguida por la justicia que en una entrega anterior Karin dejó escapar movida por aquellos sentimientos que no le permitían separar a una nueva madre de su bebé recién nacido. Parece un trabalenguas, pero resulta efectista por su desenlace y por su emplazamiento en las Islas Canarias.  La aparición de estos personajes a modo de un spin-off acelera la trama principal y resulta en un acabado pulido y cautivador, no exento de una tragedia que nadie anticipaba.
Cualquier lector del género negro o policíaco conoce los cuatro pilares sobre los que descansas los motivos para que se llegue  a cometer un asesinato: el dinero, los celos, el amor o cuestiones económicas, y en este caso no se va a saltar el patrón pero sí el modo en el que nos llega a confundir, mezclando la baraja y sorprendiéndonos con una jugada final conmovedora.  El punto interesante de esta obra es por encima de todo la lección moral que desprende y que hace gala de un enfoque sobre los sentimientos que no solemos ver escenificados en este tipo de novelas.  Muy recomendable para aquellos que gusten de las sorpresas y vueltas de tuerca de última hora o de la lectura ágil y entretenida, y por supuesto para quienes siguen la construcción de unos personajes que ya forman parte del imaginario de esta serie.     
Por Makechu

11 de marzo de 2018

XXVI edición del Premio Edebé de literatura infantil y juvenil

XXVI edición del Premio Edebé de literatura infantil y juvenil

Barcelona, febrero 2018

Un clásico por estas fechas es el galardón que se concede en el ámbito de la literatura infantil y juvenil desde la editorial Edebé, un referente al que acuden tanto escritores del género como otros interesados.  Sólo hay que echar un vistazo a los premiados desde su constitución para hacerse una idea del cómo se ha gestado esa fama que hoy se homenajea coincidiendo con la festividad de San Juan Bosco, su patrón.

Para los premiados de este año los galardones no les son desconocidos, y no por ello Beatriz Osés deja de repetir lo feliz que le hace haber ganado este año, porque el resultado ha sido conocer a Reina, la editora a la que la que hace años deseaba relacionarse algo más que por medio de correos y llamadas, y que como en una de esas películas de cruces de caminos se han ido sucediendo estos cruces sin haber coincidido hasta ahora. 
El hilo común de ambas obras se hace eco de la soledad, ya sea enfocando el proceso de las relaciones virtuales como medio de hacer contactos y de llegar incluso a conocer a alguien especial, como es el caso de “Desconocidos”, de David Lozano, ya destacando el aislamiento que puede soportar un niño bajo la condición de ser un refugiado en un pais desconocido, como argumenta Betatriz Osés a través también de la voz de su personaje femenino, una abogada que utilizará su conocimiento jurista para apoyar los argumentos de aquel, una fusión de tintes humano-jurídicos que nos muestra en “Soy una nuez”.
Con mis alumnos utilizo trabajos de creatividad relacionados con la lectura, lejos de lo que son los métodos tradicionales.
(Beatriz Osés)
Las estaciones son lugares de paso, en donde puede ocurrir cualquier cosa y nadie lo ve
(David Lozano)
Como representante del jurado de la modalidad infantil intervino Teresa Colomer, y Care Santos hizo lo propio con la juvenil, destacando la primera lo difícil que es encontrar en el mercado cuentos o novelas infantiles dirigidas a un público de ocho o nueve años, y el absurdo como base del argumento que, no procediendo en boca de un niño termina resultando lógico cuando una abogada le apoya para demostrar las evidencias de que efectivamente, él es una nuez, incluso el colofón de que el propio juez descubra que él fue una almendra es motivo suficiente para que nos apetezca leerlo, para entender de qué va este cóctel de frutos secos y si es posible que a nosotros nos represente uno de cáscara dura o más bien pertenezcamos al ámbito de los desecados.
A su vez, Care Santos resaltó el antes del jurado, y el proceso de reconocer la escritura o estilo de la obra considerada, y en el caso de “Desconocidos” resalta de qué modo el autor ha conseguido resolver el tema de la cronología.  Transcurre en Barcelona, precisamente porque buscaba una gran ciudad, en todo es posible, y la estación de Sants le inspiró porque “las estaciones son lugares de paso, en donde puede ocurrir cualquier cosa y nadie lo ve”.
Felicidades a ambos autores y a la editorial.


por Makechu

6 de marzo de 2018

RESEÑA - Feminismo para principiantes, de Nuria Varela (2018)

Feminismo para principiantes
(Feminismo para principiantes, 2018)
Nuria Varela /Antonia Santolaya


Ediciones B
© Nuria Varela Menéndez, 2018
© Penguin Random House Grupo Editorial, S.A.U, 2018
© Ilustraciones de Antonia Santolaya, 2018
1ª Edición: Febrero de 2018
ISBN: 9788466662734
342 Páginas
Ensayo, feminismo, ecofeminismo, olas feministas, poder, organización, patriarcado, Derechos humanos, Año Internacional de la mujer, igualdad, machismo, misoginia, género, transversalidad, sororidad, sexos, superwoman, liberación, sufragistas, política, exclusión, aborto, trabajo, salarios, literatura española

Ensayo en modo de cómic que nos lleva de la mano para mostrarnos la historia del feminismo desde sus comienzos en el siglo XVIII.  Obra que adiestra desde la sencillez y lo ameno por medio de ilustraciones y resúmenes explicativos. ¿Quiénes eran las sufragistas o qué son las olas feministas, desde cuándo existe el feminismo y por qué? la autora irá esclareciendo éstas dudas y otras cuestiones análogas con rigor y sin olvidar que un ensayo sólo necesita ser entretenido para potenciar su mensaje intrínseco.

Hasta llegar a la conocida frase de “nos queremos vivas” han tenido que transcurrir unos siglos en los que los vaivenes de la sociedad y la política han ido definiendo las posturas del feminismo, adaptándose a cada momento y, aunque resulte paradójico, no ha sido según las reglas establecidas. Porque los derechos no se han conquistado en dos días ni han venido de la mano de la tecnología ni del progreso, sino que se han ido adquiriendo muy lentamente y con no poco esfuerzo.  No es casualidad que dentro de unos días tenga lugar la huelga mundial de las mujeres, una idea que ha ido desarrollándose desde el Día de la Mujer del año 2017 y que sin miedo a equivocarnos podemos asegurar que viene para quedarse, no les quepa ninguna duda.  Las mujeres se unen para combatir las desigualdades que padecen en todos los ámbitos de la vida, por la simple razón de ser mujeres.  Sigue existiendo la brecha salarial, el techo de cristal, y las violaciones o el acoso son parte diaria de la vida de cualquier mujer.  Queda mucho por lo que luchar, ojalá pudiéramos manifestar lo contrario.   Urge por encima de todo visibilizar lo que se ha llegado a normalizar, no es poco frecuente escuchar de boca de algunas personas creencias tan poco realistas como las que atestiguan que ya está todo conquistado o que pese a los mil motivos evidentes esas presunciones no se volverán en su contra en cualquier momento.  Unas convicciones producto del mismo patriarcado que las publicita.
Nuria Varela, la autora, fue entre otros cometidos encargada de colaborar en la puesta en marcha del Ministerio de Igualdad cubriendo diferentes puestos, y siendo prolífica en diferentes vertientes de la índole de género podemos asegurar que todo ha ido añadiendo a su particular enfoque, englobamos aquí desde su faceta como voluntaria observadora en los Campamentos Civiles por la Paz (Chiapas), o en varias oenegés, hasta su participación en diferentes plataformas y asociaciones.
Tras su debut en 2003 con “Íbamos a ser reinas” evocamos ahora aquel “Feminismo para principiantes” aparecido en 2005, un libro que ha conseguido ser un referente en las cuestiones de igualdad y que a día de hoy se considera un libro revelación en imprescindible para abordar los estudios de género, predecesor de este ensayo que parece cobrar vida gracias a las ilustraciones y formato singular que repercute además en una lectura que -como ella misma aprueba- seguro que llegará a un público más amplio y diverso.
El volumen cuenta con las ilustraciones de Antonia Santolaya, y el color preferente son las tonalidades del malva, morado o lila, como no podrían ser otras, ya que violeta es el color de las gafas imaginarias que se le atribuyen al feminismo y su visión de género. Con un lenguaje sencillo nos narra la complejidad de este movimiento de comienzos del siglo XVIII aún vigente, lo que significa que la situación de las mujeres poco ha cambiado desde entonces o que, si lo ha hecho, ha sido a todas luces insuficiente. La necesidad de seguir editando este tipo de obras queda patente, es mucho el recorrido que queda por delante en cuestiones de igualdad y todas las referencias son pocas a la hora de ayudar a que los individuos reconozcan el pasado del feminismo, se cuestionen el presente y se abran, quién sabe, a la posibilidad de unirse a este movimiento en el futuro.  Lo que es seguro es que el cómic a modo de herramienta didáctica tampoco les dejará indiferentes, acercándonos un poco más a dominar lo más básico de una corriente tan necesaria en esta sociedad patriarcal.

Por Makechu

Nuestro agradecimiento a la editorial.

21 de febrero de 2018

CINE - ROSALIE BLUM (2015)

Rosalie Blum (FR, 2015)

Reparto:   , , , ,
Dirección                
Guion      Julien Rappeneau (Cómic: Camille Jourdy)
 
Sinopsis
La vida del treintañero Vicente Machot transcurre entre su peluquería, su primo, su gato y su dominante madre. Un día, Vicente conoce por azar a Rosalie Blum, una misteriosa y solitaria mujer, y está convencido de sufrir un déja-vu, de que ya se ha encontrado con ella alguna vez. Intrigado, decide seguirla a todas partes, con la esperanza de saber más de ella. No sospecha que esto le llevará a una aventura llena de sorpresas, donde descubrirá personajes tan fantásticos como entrañables. (FILMAFFINITY)

Las idas y venidas de Rosalie Blum se intensifican al mismo tiempo que lo hace su personaje, realzando sus contornos, indefinidos al principio, para convertirlos en una figura que nos transmite una fuerza no exenta de sensibilidad y un carácter más indómito y aventurero que lo que intuíamos al comienzo de la cinta.
Me ha gustado el ritmo, la trama, la fotografía, el ambiente y el colofón de cruce de personajes que se están buscando sin saberlo desde el arranque.
El final es el punto que definitivamente nos dice que hemos acertado con la elección.
Muy recomendable.

M.A.G

20 de febrero de 2018

RESEÑA - LA CUARTA VÍCTIMA, de Mari Jungstedt (2016)

La cuarta víctima
(Det Järde Offret, 2011)
Mari Jungstedt

Ediciones Maeva
© Mari Jungstedt, 2011
© Maeva ediciones, 2016
1ª Edición: Año 2016
ISBN: 9788416363926
Tapa blanda     fajin rojo
Novela, novela negra, ficción, policías, investigación, agentes de homicidios, comisarías, crímenes, asesinatos, relaciones, periodismo, familia, infancia, delincuentes juveniles, asaltos, bandas, robos, amistad, amor, flirteo, motoristas, literatura nórdica
Páginas: 320
Un asesinato en el año 1994 tendrá unas trágicas consecuencias casi dos décadas después, y la comisaría de Gotland es de nuevo la encargada de resolver este misterio investigando todo un entramado de coincidencias.  Los protagonistas de esta entrega no lo tienen fácil.  El comisario knutas comprueba cómo se desmorona su matrimonio y su compañera de trabajo Karin estrecha lazos con una hija a quien trata de recuperar tras treinta años sin saber la una de la otra.
OPINIÓN
Cada entrega de esta autora nos enfrenta a una lectura ágil que nos hace devorar la novela en un tiempo breve.  Una de las ventajas de esta escritura prolífica es que los seguidores de un autor determinado  se convierten además en fieles simpatizantes de sus personajes  –doy por hecha la maestría de Mari Jungstedt en este sentido, que ya he resaltado en anteriores ocasiones, de perfilar con esmero y acierto a sus personajes-.  Estos son parte de la trama y son parte del éxito independientemente de los desenlaces y giros que toman sus conductas.  En esta entrega la acción llega de la mano de saltos en el tiempo, que a veces es como si estuviéramos siguiendo dos historias dentro de una, y lo cierto es que ninguna de las dos nos deja indiferentes.   Los  capítulos cortos ofrecen asimismo una garantía de captar el interés del lector.  Moverse en escenarios acotados por distancias reducidas –geográficamente hablando- lleva consigo la posibilidad de caer en ciertas repeticiones o dar la impresión de moverse en círculos, pero la autora sabe tomar partido de esta característica, y en vez de relacionar las zonas conocidas pone el foco de atención en el punto de vista de los personajes, haciéndonos partícipes de la trama. Cada nueva historia nos habla de un entorno determinado, y en esta ocasión nos representa un esbozo de varias vidas que en un momento determinado se cruzan, en un intento de resolver el mundo marginal de unos y los conflictos internos de otros.  Alguien podría observar que se trata de un final anunciado, basado en resolución de conflictos del pasado, de venganza, pero ¿quién de nosotros no desearía desquitarse si la ocasión se le presentara, aunque hubieran pasado muchos, muchos años?
Por Makechu