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1 de diciembre de 2014

RESEÑA - Sobre la firmeza del sabio. Sobre el ocio. Sobre la tranquilidad del alma. Sobre la brevedad de la vida. Séneca

Sobre la firmeza del sabio.  Sobre el ocio.  Sobre la tranquilidad del alma.  Sobre la brevedad
de la vida.
Alianza Editorial

Colección: El libro de bolsillo (Clásicos de Grecia y Roma)
© Introducción, traducción, y notas, Fernando Navarro Antolín, 2010
© Alianza Editorial, S.A., 2010, 2014
1ª Edición: 2010
2ª Edición: 2014
ISBN: 9788420688473
Tapa blanda bolsillo
GÉNERO principal: Filosofía
Etiquetas- tags: Filosofía clásica, Tratados sobre ética, filósofos clásicos, pensamiento estoico, Séneca, política y filosofía clásicos, el ocio y la vida contemplativa, la tranquilidad del alma, la firmeza del sabio, psicología clásica, literatura clásica, literatura española.
Páginas: 342

Argumento:

En este volumen se recoge una muestra del pensamiento estoico a través de las palabras del filósofo Séneca. Dividido en cuatro apartados: Sobre la firmeza del sabio.  Sobre elogio. Sobre la tranquilidad del alma. Sobre la brevedad de la vida, pertenecientes al legado de los diez Tratados de ética que se le conocen.

De la mano de uno de los cordobeses más conocidos, el filósofo Séneca, recorremos el pensamiento estoico adentrándonos en sus ideas y diálogos, teniendo en cuenta que fue este mismo autor responsable de que hubiera un antes y un después en lo que respecta al significado el estoicismo, llegando a matizar algunos de sus dogmas, insalvables hasta ese momento.

Un legado que supera en sabiduría a cualquier manual psicológico actual.

Opinión:

El autor, como tantos de los clásicos, tiene en su haber una historia personal que ya por sí misma conformaría una novela en la que no falta el misterio, las traiciones, y su propio suicidio, inducido por terceros. Para no desmerecer su notoriedad, anoten el nombre de algunos personajes con los que se cruzó en su vida: Claudio, Nerón o Calígula, entre otros, lo que en la actualidad sería como tratar con las altas esferas del poder.

No callarse a tiempo y hacer acopio de valor para decir lo que se piensa –y que no coincida con lo que quiere escuchar la mayoría, sea o no cierto- no es actualmente motivo de exilio, sino que acaso hoy se ataca y traduce en relegar al individuo al ostracismo, en sus diferentes versiones –virtual, social, mediático o académico-.  En tiempos de Séneca el exilio forzado era lo más habitual que se sacaban de debajo de la manga para deshacerse de los que cuestionaban o criticaban abiertamente al poder, y así, como tantos otros filósofos, lo sufrió durante un tiempo.

“Sobre la firmeza del sabio” enumera en cierto momento cómo debe de ser la casa del sabio, según su punto de vista –pequeña, sin lujo, sin etiqueta, sin porteros sobornables que vigilen con desgana-, debido a que en ella no tiene cabida la fortuna, así cómo debe comportarse respecto a su linaje –soportando las afrentas, los insultos y ultrajes- defendiéndolo sin derrumbarse, siendo un hombre con mayúsculas, ya que él ya tiene el éxito de algún modo, al no verse influido por esa Fortuna.

En “Sobre el ocio” trata sobre la vida contemplativa, que está bien vista por los estoicos, argumentando que es útil para la humanidad, ya que no obvia en su práctica que se dejen de lado las virtudes, pues cuidándose a uno mismo –continúa- puede redundar en un futuro en el bien del prójimo.  Así comprobamos que no es nueva la idea de que si uno no se cuida primero a sí mismo no es posible ser útil al otro, y de ahí, a la sociedad.
Argumenta que destrozamos la vida cuando nos sumergimos en una variedad de proyectos que no nos llevan más que a los vicios comunes, ya que nuestro criterio es más bien ligero, y salta así de un vicio a otro, simultaneando deseo y arrepentimiento.  Por separado, argumenta, seremos mejores. Y después pasemos a la acción.

“Sobre la tranquilidad del alma” trata del consejo que le da a Sereno, sobre cómo tratar la enfermedad del desasosiego. En realidad, el autor se desdobla en ambos personajes para dar a entender el porqué de las fluctuaciones del alma, enseñando en resumen a relativizar y aconsejando la interiorización, pues ¿a quién no le ha sucedido algo parecido en un momento de su vida?  Sugiere tanto cultivarse a uno mismo, como no tener en cuenta lo ajeno, ni sus opiniones;  serenidad, ante lo bueno y lo malo;  compromiso con lo colectivo y aceptar la adversidad.
Ni el mejor psicólogo actual.

Y llegamos a “Sobre la brevedad de la vida”, en donde nos rompe una vez más los esquemas, opinando que no es la vida quien es breve, sino que son demasiadas las cosas que tenemos que aprender durante la misma y que nos exigen todo el empeño posible, y simultáneamente insiste en que perdemos mucho de ese tiempo, ya sea discutiendo o fijándonos en otros, en vez de a nosotros mismos.

Este señor parece que nos esté mirando por un agujerito.

Una obra amena para una lectura calmada y que sin duda enriquece el espíritu, y que además nos contesta a la pregunta de por qué leer a los clásicos, pues pocas ideas originales encontraremos en los manuales modernos que no hayamos leído antes en páginas como las que hoy tratamos.


Por Saray Schaetzler para Anika entre libros

2 de marzo de 2013

Reseña - Ciencia y Literatura

 

Yo, lo supérfluo y el error

Jorge Wasenberg (2009)

Género/Tags:  Ensayo, Ciencia y literatura, Filosofía de la ciencia, lit.española
1ª Edición: Abril 2009
ISBN: 9788483831540
288 Páginas
 
 
Aquellos de vosotros que habéis experimentado en primera mano la adicción creada en favor del conocimiento, ya sea a través de un estímulo, una conversación o la comprensión repentina de un texto, tenéis la dicha -entre otras- de conocer lo que significa el gozo intelectual.
 
No todos los que atesoran conocimientos la experimentan, ni tampoco en este caso están todos los que son, puedo atestiguar con libertad.
Yo, lo supérfluo y el error, me confirma una vez más que siempre existe un libro de estos que nos sorprende, por dos motivos, en este caso;  primero, que utiliza un lenguaje llano y unas explicaciones en las que la filosofía y la ciencia se entremezclan, no dejando indiferente a ningun adepto de uno u otro bando, es más, diría que renueva el interés en observar de cerca las posiciones y pensamientos de unos y otros;  segundo, y dada la característica anterior de cubrir ambos campos, el científico y el literario, se hace de un ameno que romperá con la rutina lectora anterior, sesgando el fino hilo que separa materias que parecen divergir, cuando en realidad es todo lo contrario.
 
Su autor, Jorge Wasenberg, es un catalán que ha sabido dotar a la ciencia del interés justo para que algunos no doctos en la materia se empapen de cuatro postulados básicos, mientras que los dados a la literatura per se concluirán que los textos que incluye en la segunda parte de la obra no son simples entradas de relleno, sino que comprenden y enervan el conocimiento anterior.
Ninguno de los textos deja indiferente, os lo aseguro.
 
Para redondear todo lo expuesto, este ensayo está adornado con unas estupendas imágenes que el propio autor ha ido recopilando en sus viajes, sirva de muestra la portada del árbol desnudo...
 
Fantástico.  De lectura ágil y para nada espeso, así que nadie se asuste cuando lea las palabras literatura científica,  axiomas, etc. 
Un indispensable a añadir en la próxima lista de lecturas.

Saray Schaetzler