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13 de octubre de 2014

RESEÑA - Resultados extraordinarios, de Bernardo Stamateas

Resultados extraordinarios (Técnicas y estrategias sencillas para hacer realidad tus sueños)

(Resultados extraordinarios.  Técnicas y estrategias sencillas para hacer realidad tus sueños, 2007)
Bernardo Stamateas

Ediciones B, S.A.
Colección: No ficción
© Bernardo Stamateas, 2007
© Ediciones B, S.A., 2014
1ª edición: mayo 2014
ISBN: 9788466654883
Tapa blanda
GÉNERO principal: Ensayo
Etiquetas- tags: Autoayuda y Crecimiento personal, humanidades y psicología, cambios personales, propósitos vitales, hábitos, creencias y pensamientos, metas y objetivos, cumplir los sueños, estrategias ante el fracaso, superar errores,  literatura estadounidense.
Páginas: 288

Argumento:

Una nueva obra de este prolífico autor de manuales y ensayos en la rama de la autoayuda y el crecimiento personal, líder en los stands de este género, cuyas obras se convierten en best-sellers al momento de publicarse.

Creer en los propios sueños, no ceder ante la adversidad, perseguir objetivos y crear pequeñas metas nos convierten en seres únicos capaces de afrontar los momentos difíciles.  Recetas para no dejarse llevar por la apatía o el desencanto ante los retos vitales, que solo la voluntad puede convertir en sabrosos platos de los que disfrutar.

Opinión:

¿Qué tienen este tipo de obras que en algún momento de nuestra vida todos ojeamos? ¿Por casualidad, por interés, porque a pesar del superpoblación mundial estamos muy perdidos a nivel emocional y necesitamos este tipo de lecturas que nos digan que a pesar de todo, no estamos solos?
Las obras de Stamateas siguen esa línea, y considerando la estructura sencilla de sus obras, el diseño de portada singular, asi como un lenguaje simple y directo y la coherencia de su composición y orden,  no es de extrañar que el lector se deje atrapar por este fenómeno de masas.

Si en obras anteriores encontré ciertos atisbos que le daban cierta singularidad en sus reflexiones, en esta no me ha sorprendido en absoluto, sino que se reitera sobre el tema de la consecución de los sueños, eso sí, de manera repetitiva y un poco machacona, sobre todo al principio, para retomar el hilo al traspasar el meridiano del libro, lo que dificulta que a uno le llegue el mensaje si no es predisposición mediante.
Quizá sea ese el modo que los individuos tenemos de aprehender algunos consejos, pero es cierto que me ha resultado el típico manual al uso de tomo americanizado de ¡tú puedes!, nada creíble para la racionalidad, menos aún si nos ceñimos a casos concretos. 
Es el peligro de los autores más publicados y las editoriales que se empeñan en sacarlos adelante, que nos ofrecen un campo de cultivo excelente para comparar, no ya con otros autores, sino entre su propia creación literaria, dejando expuesta su obra completa a la crítica popular.

No obstante, y a pesar de esta nota poco optimista, he de reconocer que también me ha obsequiado con frases maravillosas de autores que se destacan repartidas aquí y allá entre sus páginas, y algún que otro guiño emocional que nos recuerda que todo está escrito bajo el cielo, y no obstante viene bien recordarlo, ya que como en la misma obra se indica, gastamos más tiempo hablando de los problemas que actuando.


Por Saray Schaetzler, para Anika entre libros




RESEÑA - El tiempo de los héroes, de Javier Reverte

El tiempo de los héroes
(El tiempo de los héroes, 2013)
Javier Reverte

Ediciones DeBolsillo
Colección: best seller/Bibioteca Javier Reverte
© Javier Reverte, 2013
© Penguin Random House Grupo Editorial, S.A., 2013
© De la foto, Efe
1ª edición: abril, 2014
ISBN: 9788490327548
Tapa blanda
GÉNERO principal: Novela
Etiquetas- tags: Biografías, Personajes históricos, Comunismo, República española, Juan Modesto, el Campesino, Guerra Civil española, militares, milicias comunistas, tropas franquistas, anarquismo, republicanos, resistencia madrileña, brigadas internacionales, batallas y contiendas, Batallón Lincoln, Batallón Garibaldi, regimientos españoles, batalla del Ebro, batalla de Belchite, batalla de Brunete, batalla del Jarama, aviación bélica, fusilamientos, desertores, literatura española
Páginas: 608

Argumento:

Esta es la historia novelada -en periodo de guerra- de un hombre que nació en el Puerto de Cádiz, orgulloso y añorante de sus orígenes.  El compromiso, el valor, la palabra dada, la integridad y la honestidad –entre otros valores- conformaron el perfil de quien llegó a lo más alto a nivel de contienda, a pesar de que él mismo huía de medallas y reconocimientos, banalidades que nada hacían por atestiguar ni la raza ni los ideales.


Opinión:

Sin apenas darme cuenta me he visto esperando con ganas el momento de continuar con la lectura de esta novela, cuando el tiempo me lo ha permitido.
Lo que en principio parecía ser un nuevo resumen sobre la Guerra Civil de este pais se convierte sin duda en un nuevo descubrimiento, una serie de emociones que la pluma del autor transmite sin pedir permiso y llega a calar en lo más hondo.  Independientemente de la bandera con la que uno se arrope, sería ideal que el lector fuera capaz de tomar cierta perspectiva para ver en esta obra a las personas, y no tanto las fronteras que separan lo racional de las sensaciones, porque es con lo banal como uno entra en el meollo de lo que fue el día a día de aquellos soldados de alpargatas y ropa raída que se lanzaban al ruedo de la metralla, ya sea por obligación ya sea por ideales o antojos que giran alrededor de una razón.
Individuos de carne y hueso que más tarde enmudecieron por miedo, que huyeron del pais por no comprometer a sus familiares o amistades y que vivieron – los que sobreviven se pueden contar con los dedos de una mano- una parte de la historia de la que no deberíamos estar orgullosos.
Así, a pesar de que la novela transcurre en campo bélico, el sabor de la lectura rezuma humanidad, testifica a una distancia cómoda y por suerte nos convierte en testigos inoperantes.

En la obra de despliega un desfile de personajes reales que atraen nuestra atención, con anécdotas sobre su estancia en España en los años que duró la contienda, sobre todo corresponsales de guerra y fotógrafos de varias las nacionalidades, de la talla de Robert Capa, su novia Gerda Taro, Hemingway, Martha Gellhorn, Louis Fischer, Herbert Matthews, el ruso Koltsov y su compatriota Ilia Ehrenburg, los reporteros ingleses Geoffrey Cox y Henry Buckley…
Otras figuras son ineludibles por su militancia y por el papel que jugaron en la historia, de los que siempre gusta conocer algunas curiosidades o momentos: el coronel Vicente Rojo, el presidente de la República Juan Negrín, Azaña, Casado, Durruti, militantes de la talla de Dolores Ibárruri –La Pasionaria-, Carrillo, los poetas Rafael Alberti, Miguel Hernández.

Se hace especial hincapié en los relatos de los brigadistas internacionales, figuras como la del flemático irlandés George Nathan, y las de soldados de varios paises que no deberíamos olvidar.  Uno se pregunta qué fuerza empuja a un sujeto si raices en aquel lugar para participar en una lucha ajena y motivarse de tal manera que la muerte no es suficiente motivo para echarse atrás.  Si se hace difícil de entender retrocediendo en la historia, la memoria abre los ojos ante las actuales contiendas, en donde los intereses son objetos, y no ideales, los soldados son máquinas de matar, en muchos casos individuos deshumanizados y alineados ante sueldos y jerarquías piramidales de la rama psicótica de nuestra pretendida evolución, carne de cultivo para los manuales de psiquiatría y poco más.
No se trata aquí de comparar si una guerra es válida o no, o lo efectivo de sus batallones o elementos de enfrentamiento, sino de decidir que si en tiempo de paz no todo vale, es  en tiempo de guerra cuando los valores retratan al personaje y lo ensalzan o le dan y le quitan el aura que le precedía.
Se adivina asimismo una retahíla de pensamientos, opiniones, reflexiones, criticas veladas y no tanto, que en boca de ciertos personajes y una vez descontextualizados siguen resultando vigentes y nos obligan a participar y ser más críticos con nuestro entorno.
Aún resultando historia produce cierto respeto encarar con los ojos del siglo XXI la lectura de las líneas que dejan patente el carácter del protagonista, alguien que no se amilana ante el poder, que hace honor a su nombre y apellidos y goza al mismo tiempo del respeto y la admiración de sus militares, tan firme como comprensivo.  Habría que ver cómo saldría parado entre la jauría político-empresarial actual.
                                                                                                                           
Entre trincheras, cuarteles y campos de batalla no faltan las historias de amor que surgen en las verbenas populares o en el camino hacia un asalto.
Pocas veces una novela tan extensa puede dejar el regusto por conocer más, por investigar que fue de este o aquel personaje o de sus familiares, aunque en este caso, como el propio autor confiesa, será empresa imposible, por el silencio y negativa de aquellos para hablar sobre el asunto.
Los personajes cobran forma, se vuelven de carne y hueso, y resulta en una lectura amena e interesante por la cantidad de referencias basadas en la realidad sobre las que los interesados podrán ahondar posteriormente en otras obras más técnicas.

Por Saray Schaetzler, para Anika entre libros




3 de octubre de 2014

RESEÑA - MAUTHAUSEN, DESPUÉS (Voces de españoles deportados)

Mauthausen, después (Voces de españoles deportados)

(Mauthausen, después,  2014)
Mercedes Vilanova

Ediciones Cátedra
Colección: Historia/Serie Menor
© Mercedes Vilanova, 2014
© Ediciones Cátedra (Grupo Anaya, S.A.), 2014
© De la foto, Age Fotostock
1ª edición, 2014
ISBN: 9788437632865
Tapa blanda
GÉNERO principal: Ensayo
Etiquetas- tags: Testimonios, memorias, Guerra Civil española, Segunda Guerra Mundial, españoles deportados, supervivencia, campos de trabajo, Holocausto judío, Mauthausen.
Páginas: 168

Argumento:

Para muchos españoles, la Guerra Civil Española solo supuso el comienzo de la pesadilla que impregnaría su historia personal para el resto de sus días.
Esta obra en forma de ensayo compone una nueva visión expresada a través de las historias individuales de los deportados que participaron en la Guerra Civil Española.

Opinión:

No todo lo que sucedió una vez traspasada la frontera se podría contar, o quizás sí, pero lo que sorprende en estas historias es precisamente lo que la escritora nos quiere transmitir -y sin duda consigue- de un modo personal, a través de las voces de los protagonistas, haciéndose ella a un lado y dejando que los comentarios, los recuerdos, las confesiones tomen el protagonismo de este ensayo, construyendo una nueva imagen en torno a la desenfocada idea que probablemente hemos tenido hasta el día presente de lo que fueron los campos de trabajo en Alemania y Europa, el antes, el durante y el después.

Si al principio choca la construcción de frases, las redundancias, las construcciones irregulares de los párrafos, todos ellos se unen en un momento dado para ir de la mano y tomar forma en nuestra lectura, dejando una impronta que no nos abandonará tras su consecución.  No todos los personajes a los que se ha entrevistado piensan igual, ni tienen el mismo nivel cultural, ni apoyan o desdicen lo que cuenta el otro, pero si tenemos que llegar a una conclusión que los une a todos, es precisamente lo que no se cuenta, y es ahí en donde el observador llega a formar parte de esa memoria genética, para alimentar la historia inmanente que existe detrás de la propia historia.

Ha sido un acierto por tanto la transcripción literal de las narraciones de los supervivientes, que en un último grito desesperado transmiten su preocupación ante el hecho de que nadie se ha interesado en ellos más allá de lo meramente superficial, lo accesorio, lo efectista, como si de una película se tratara.

Al final del tomo se ha incluido un apartado de nomenclaturas de las personas entrevistadas, así como una pequeña bibliografía, para los interesados en el tema.
Una gran obra en formato sencillo que no debería pasar desapercibida, que ayudará a comprender y tomar conciencia sobre las consecuencias de algunas de las miserias humanas que han pasado a nuestro lado.

Por Saray Schaetzler, para Anika entre libros




ENTREVISTA - Mª PAU DOMINGUEZ

LAS DOS VIDAS DEL CAPITAN, de Mª Pau Dominguez




Diego de Alvear y el Odyssey.

Me gusta la lluvia suave, así que en esta ocasión estoy de suerte.  Me encuentro con Mari Pau Dominguez en la sala que hace las veces de recepción, un hotel que a modo premonitorio me recuerda los entresijos de algunos ferrys, por su estructura abierta, de cristal y aluminio.  Hoy precisamente saldrá el tema marítimo en la conversación, ya adivinaréis por qué.

Entonces, el papel de la mujer era para echarse a llorar, pero no lo juzgo;  de otro modo no podría escribir novela histórica, porque la revolución, que ha conseguido cosas importantes para la mujer, como el sufragio universal;   como en España, sin ir más lejos, poder conseguir una cuenta corriente, es de hace dos días.



Me ha llamado la atención el papel que juegan las mujeres en la novela. Cuando retrocedemos en el tiempo es inevitable no hablar de estereotipos femeninos: la mujer madre, la mujer esposa.  Entiendo que para escribir te pones en la piel de esas mujeres.  ¿Cómo mujer, has tenido la tentación de rebelarte mientras escribes?

No, no.

¿Te resulta fácil?

Yo que me considero de una posición más bien progresista, e incluso te diría que feminista, no me resulta difícil ni me genera un deseo de rebelión permanente, porque cuando escribes novela histórica has de tener presente la época sobre la cual estás escribiendo y no podemos escribir sobre siglos pasados con la mentalidad del siglo XXI.
Me ha pasado en esta novela, que está ambientada en hace doscientos años, pero también cuando he escrito sobre el siglo XVI, y entonces el papel de la mujer era para echarse a llorar, pero no lo juzgo;  de otro modo no podría escribir novela histórica, porque la revolución, que ha conseguido cosas importantes para la mujer, como el sufragio universal;   como en España, sin ir más lejos, poder conseguir una cuenta corriente, es de hace dos días.
No puedo ponerme en la piel de aquellas mujeres porque me rebelaría permanentemente;  tengo que respetar las costumbres y los usos de la época en la que se escribe, lo cual no quiere decir que uno esté de acuerdo en absoluto con lo que hagan esos personajes.

Aparte del papel de escritora ¿no resulta difícil no juzgar o mantenerse en ese papel, más que objetivo, neutral?
Sí que puedes tener una opinión, pero lo que no puedes es crear personajes de aquellas épocas tan distintas a las nuestras con la mentalidad que tienes ahora, sería imposible y seguramente mis novelas no habrían tenido el éxito que han tenido.  Lo que hago es respetar al máximo la visión de la época: cómo se movían o relacionaban entre ellos; el amor cambia, y tampoco son iguales las relaciones sexuales en el siglo XVI que en el siglo XVIII, ni en éste que en el XX.  Yo escribo desde el siglo XXI, y no puedo hacerlo con mi mentalidad.

Otro tema que ha llamado mi atención es la relación que mantienes en el libro con las estrellas, el firmamento,…  No dejan de surgir alusiones a estos conceptos: astronomía, astrolabio, … ¿Qué relación tiene Mari Pau con el firmamento?

Mari Pau, no (risa), la tiene Diego de Alvear, que además de tener una buena formación como marino era muchas otras cosas.  Para mi era un naturalista, y además un matemático y astrónomo.  Me gustaba mucho la relación que él tenía con los astros, que he querido mantener a lo largo de toda la novela.  La astronomía tiene un peso importante en la primera parte, cuando llega a América.  Se establece una relación muy bonita entre Diego de Alvear y los astros, los necesita, porque llegan a hablarse: a veces pide respuestas al cielo a dilemas que se le plantean en la vida.  Ya en la primera página mantiene una conversación con su maestro, Mazarredo, que le cuenta que ha descubierto que es la Luna la que regirá las mediciones en la Tierra, y él se pregunta cuál será el papel de las estrellas a partir de ese momento, porque siente que pierdan ese papel predominante en astronomía.
Es bonito, porque tuvo que pasar muchísimas horas de soledad frente al cielo, en la selva y en tierras muy salvajes y hostiles.

Ahora se sale porque hay que buscar el sustento y porque este país no es capaz de retener a los 80000 españoles que han salido en el 2013, muchos de ellos muy bien formados.  Y la rentabilidad de esa formación –pública, que pagamos todos- se la van a llevar los alemanes, los ingleses, los franceses, los belgas…


¿Por qué has elegido esta época? ¿Qué te movió a remover una historia sobre las expediciones?
Es la primera vez que escribo sobre esta época, y la he elegido por el personaje;  si hubiera nacido en otro siglo, seguramente habría escrito sobre ese tiempo.  Por encima de la época, para mi estuvo Diego de Alvear.

¿Cómo lo descubriste?

A partir del seguimiento en la prensa sobre el caso Odyssey y el expolio sobre el tesoro de las Mercedes encontré que Diego de Alvear había vivido una tragedia tan enorme como perder todo: siete de sus ocho hijos, toda su fortuna, tras treinta años que llevaba en tierras americanas al servicio de la corona -por lo que debía ser una fortuna considerable-, y las personas que estaban a su lado, que llevaban con él muchos años,… ¡lo perdió todo!  Y esa tragedia me llamaba mucho la atención.  ¿Cómo podía un hombre sobreponerse a todo eso?  Tirando de todos los hilos de su vida me llevaron a dos tierras, dos continentes muy distintos, así como sus dos amores, viendo claro que era un personaje de novela. 

Además de la propia historia y del personaje que has descrito, ¿has descubierto en el mundo de estas expediciones algo que te haya impactado y quizá no haya quedado reflejado en el libro?

Yo creo que está reconocido, por ejemplo, la tarea que hacían los españoles en el siglo XVIII en el Nuevo Mundo.  A lo que se dedicó Diego durante más de veinte años, de los treinta que estuvo allí fue a la demarcación de límites, que se regía por el Tratado de la demarcación de los límites de 1777.  Eran las fronteras que se tenían que trazar, ya que eran territorios vírgenes de muchos kilómetros, y tenían que delimitarlos para saber qué correspondía a la Corona de España y qué a la de Portugal.
Aquello, sobre el terreno, fue un infierno, ya que tenían que ir, a pesar de las picadas, las selvas, con sus altas temperaturas y además la humedad, a partir de lo cual se emanaban unos vapores por los que algunas personas se asfixiaban, o bien morían pasto de las alimañas o de mosquitos, de especies desconocidas para nosotros; había saltos de aguas que era imposible sortear…condiciones muy difíciles.
A pesar de ser un infierno, a Diego de Alvear le atraía, porque descubría unos paisajes y una naturaleza inimaginables.

De todos modos, él parece que soñaba con volver a España…

Sí, desde la primera página de la novela.

Muy recurrente esto en los españoles, volver al nido…

Sí, en la novela se dice que la cuna y el origen no pueden salir del corazón, nunca acaban de salir del todo, y su gran sueño era regresar a Montilla, porque aunque era un buen marino deseaba dedicarse al campo, que era lo que le gustaba desde su infancia.  Su abuelo fue el fundador de las bodegas Alvear, y su padre siguió la estela del abuelo.  Él tenía ese sueño, y a un día de alcanzar la costa de Cádiz –el puerto de destino-y lograrlo, el ataque injustificado de los ingleses truncó ese sueño.
Alvear fue uno de los olvidados de las fastuosas generaciones de la Constitución de Cádiz, y sin embargo fue un gran héroe contra los franceses.



Sorprende esta parte del libro a los que no conocemos la historia, cuando tras perder a dos de sus hijos, por unas fiebres, uno cree que lo peor ya ha pasado, y de repente pierde a ¡todos! – Menos uno- de sus hijos restantes.

Se mueren todos…Y el que se salvó, por una carambola de la vida, el destino que hizo que en el último momento, antes de zarpar, su mujer Josefa le pide que se lo lleve con él, ya que a la edad de catorce años enredaba con los pequeños y era un poco travieso, y ese el motivo por el que salvó la vida.  Cuando cumplió veinte años regresó a América, concretamente a Argentina, y fue el iniciador de una estirpe muy ilustre de políticos argentinos.  Nosotros no le hemos prestado ninguna atención al personaje, como a tantos otros que seguro nos ha dado la historia, y sin embargo en Argentina sí son muy reconocidos.  Hay una provincia, pueblos, hoteles, con el nombre Alvear.
Alvear fue uno de los olvidados de las fastuosas generaciones de la Constitución de Cádiz, y sin embargo fue un gran héroe contra los franceses.
Es típico  ¡Qué mal nos portamos con nuestra propia historia!  Luego tienen que venir hispanistas británicos y americanos para biografiarnos.

Es como una constante por parte de los españoles, esto de salir fuera a buscar las futuras raíces.  Y ahora volvemos a salir debido a la crisis… ¿qué crees que nos traerán estas nuevas expediciones?

Es muy distinto, claro.  Entonces íbamos a descubrir, ahora se va a sobrevivir.  Se sale porque hay que buscar el sustento y porque este país no es capaz de retener a los 80000 españoles que han salido en el 2013, muchos de ellos muy bien formados.  Y la rentabilidad de esa formación –pública, que pagamos todos- se la van a llevar los alemanes, los ingleses, los franceses, los belgas…

¿Qué descubriremos los españoles con estas expediciones actuales, dentro de unos años?

Constataremos algo que ya sabemos: que se está haciendo muy mal.  No se puede permitir que tanta gente salga.  Antes se iban a completar formación, o trabajaban mientras lo hacían, se aprendían idiomas,… Ahora se sale muy formado, con la confianza de encontrar un trabajo, aunque sea malo, y esa es la realidad, por más que nos quieran engañar.

¿Adónde nos llevará todo esto?

No lo se, pero desde luego nos estamos descapitalizando, perdiendo el talento, con la cantidad de científicos, no solo bien formados, sino ejercientes, que han tenido que salir de España, y esto seguramente nos saldrá caro.

¿Algo más que añadir?

Sobre esto no (risas), que me estoy enfadando.  Prefiero que sigamos con el siglo XVIII.

Quién lo diría, que el siglo XVIII no nos revolvería tanto la sangre como el presente (más risas)

Solo remarcar algo muy personal que ha supuesto para mi escribir esta novela, que es la impresión de haber escrito varias novelas en una sola, ya que hay parcelas de la misma que por sí solas podrían dar lugar a un nuevo libro. Han sido momentos muy intensos, tanto por lo histórico como por lo personal.  Nunca había tenido esta sensación tan de aventuras, de que estén pasando cosas continuamente.  Y es lo que sucede en la novela, que los sentimientos es como si pasaran de un mar en calma a un mar tempestuoso.

¿Escribir sobre un hecho verídico te resulta más fácil o más difícil?

Me resulta muchísimo más interesante, más satisfactorio, porque el hecho de saber que aquello sobre lo que estás escribiendo es real adquiere una dimensión distinta, el mismo acto de escribir ya es distinto, mucho más apasionante.  Incluso los documentos que aparecen en el libro -cartas, documentos naturalistas, los testimonios en primera persona de algunos supervivientes- son literales, reales, lo que le da una viveza distinta de lo que sería una novela histórica y nada más, tiene vida, todos existieron y vivieron lo que ahí se cuenta.

Te deseo mucha suerte en la presentación de este libro.

¡Muchas gracias!

Y así, entre chaparrón y chaparrón nos despedimos bromeando a costa del cansancio que arrastra ella entre vuelo y vuelo, y deseándonos buenas vacaciones.  Nada relevante, al lado de esas aventuras sobre las que acabamos de conversar.

Por Saray Schaetzler

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