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6 de febrero de 2011

¿Dónde estabas la noche que los cariocas se manifestaron en Barcelona?

Ayer por la tarde se celebraba en la plaza San Jaume de Barcelona una manifestación contra la política y estancia del presidente Mubarak en Egipto. Los cariocas y muchos españoles y turistas se unieron a la serie de cánticos y frases como "asesino" "vete de Egipto".


Como curiosidad, en ese instante, dentro del ayuntamiento, en una sala reservada para algunos politicos y medios que cubrían los actos de Barcelona Negra 2011, escuchaban entre risas las anécdotas que el juez Baltasar Garzón y otros invitados relataban para deleitar a los presentes.


En otras dos salas más sencillas -una heladera que daba a la calle, en donde los pies se congelaban si no dabas saltitos- el pueblo, los de siempre, veían a su juez mediático, sentados frente a las pantallas de los televisores dentro del espacio marcado por la ley.
La misma que Garzón utilizó para luchar contra la falta de derechos en muchos paises del mundo.




Y aquí están hoy, equidistantes en actitud y en intención. Los cariocas en la calle, gritando y sujetando banderas y pancartas.

Los que ahora presumen de estar a favor del pueblo egipcio -y que hasta hace una semana no conocían ni el nombre de su presidente- aplauden al juez y a un discurso que ya tengo oido en demasiadas ocasiones.

¿Dónde se han quedado todos los españoles, catalanes, que he ido escuchando estos días, que aplaudían la revolución, y animaban a las revueltas callejeras de los cariocas?

Están todos escuchando a Garzón o es que simplemente siguen DORMIDOS dormidos!!!

por Saray Schaetzler

1 de febrero de 2011

JAULA PARA ROEDORES

JAULA PARA ROEDORES

Somos testigos del nudo real desde el mismo epicentro de un cuento imaginario. Al fín han conseguido que el pueblo egipcio se lance a la calle.


Como los ratoncitos cuando huelen el queso aprisionado en la trampa, así se mueve la sociedad que creía en un dios omnipotente. Entre petición y petición, el dios descansa ahora apartado de la calle -junto a los móviles y los ciber-cafés-.

Los cariocas que eligieron una jaula del otro lado del río -versión de castillo amurallado en donde las revueltas, los gritos, y los cláxones continuados de los automóviles decrépitos no se sienten- permanecen encerrados en sus casas. Una zona residencial atípica junto a la autopista, amparada a la sombra del palecete estilo europeo de Hosni Mubarak.

Estos hámsters bien alimentados tropiezan hoy con sus muebles de diseño. Doy por supuesto que algunos ya han salido antes de la revuelta hacia sus segundas residencias sitas en algún paraisos fiscal o refugios de montaña, donde el aire es más fresco y las señales de internet son susceptibles de ser interceptadas, que no de desaparecer.

Cuando "ellos" decidan, los ratoncitos volverán a sus casas, alegres de haber participado en una manifestación masiva, al tiempo que en el otro lado los magos del ilusionismo se encargan de cambiar el perro utilizando la antigua cuerda.

Saray Schaetzler